Cuando vienes a nuestro centro: POR AMOR AL YOGA, cada uno acude con unas necesidades o expectativas diferentes. Pero hay algo que todos compartimos y es la necesidad de sentirnos bien. Conscientes de ello, procuramos atender a cada persona de manera muy personalizada y ahora además pendientes de la seguridad frente al Covid.

Para ello, te ofrecemos dos cosas: el Yoga (físico y mental) y la terapia (a través de la Osteopatía, Kinesiología y Craneosacral).

La experiencia nos dice que más allá del trabajo técnico, hay una intención, un amor por lo que hacemos y cada día se puede ver en la respuesta de nuestros alumnos y personas que acuden a terapia. Puedes leer las reseñas.

Yoga Físico

La base de nuestra práctica del Yoga físico es la seguridad mientras se realizan las posturas. Es el mejor medio no sólo para no lesionarse, sino para recuperarse de muchas de las dolencias por las que acuden los alumnos a clase. A partir de ahí, cada postura cuenta con unas instrucciones claras y concisas que permiten unos correctos alineamientos, orden y secuenciación, que te ayudan a ir progresando y desarrollando tu cuerpo, además de una conciencia corporal. Ir permaneciendo cada vez más tiempo en las posturas, mantener una atención sostenida en los diferentes aspectos de cada asana, y seguir una secuencia ya no sólo física, sino psíquica da como resultado un cuerpo fuerte, flexible y ágil, además de una mente centrada y un reordenamiento de la personalidad (más confianza, estabilidad, determinación, etc). Este es el resultado que puedo ver en mis alumnos y que te ofrezco a ti que ahora lo lees.

Meditación

Concibo el Yoga como un trabajo, donde al menos el cuerpo y la mente deben estar juntas y presentes. Por esta razón en nuestras clases de Yoga físico siempre está también presente el aspecto mental.

El eje central de nuestro trabajo meditativo pone el foco en un primer momento en centrar la mente. Para ello el mejor medio es el trabajo de una atención sostenida y continua en todo momento. Consideramos que para avanzar o profundizar en la meditación, primero debemos parar y centrar nuestra mente. A medida que la atención se va haciendo más presente, aparecen nuevos estados de conciencia que permiten profundizar e ir descubriendo nuestra verdadera naturaleza. Entendemos la meditación como un trabajo donde no se trata de adquirir nuevas habilidades, sino de ir descubriendo lo que ya somos. Y en ese descubrir, vas reconociendo en ti, esas habilidades que anhelabas.

Terapia

Siempre que se pueda, considero y aconsejo que la mejor terapia es el Yoga (físico y mental), porque creo que, entre otras muchas razones, es una forma activa de hacer frente a las dolencias que podamos tener. Pero para aquellos casos, en los que no es posible o la persona necesita ayuda, os ofrecemos atender vuestras dolencias a través de la Osteopatía, Kinesiología y la terapia Craneosacral. Para mi no se trata de tres técnicas o terapias distintas, sino de un conocimiento integrado, que en función de la necesidad de cada persona, nos permite atenderle de una forma personalizada. El abordaje que hacemos desde la osteopatía, es sin manipulaciones bruscas (trust), ya que entendemos que es una forma de violentar al cuerpo. No obstante cada día, se va afianzando un modo de hacer más global, a través de la escucha del cuerpo, conectando con los mecanismos de autorregulación internos de cada persona y favoreciendo o acompañando los ajustes que cada cuerpo pone en marcha a través de esa conexión. Es un volver a los orígenes de la osteopatía, donde solo están la persona y mis manos, sin aparatos electromagnéticos (laser, tens, magnoterapia, etc).