Quiénes somos
Por amor al yoga. Por todo lo que nos ha dado y por todo lo que vemos a diario que aporta a nuestros alumnos, estamos aquí.
Personas normales y corrientes que aman lo que hacen
Si tuviéramos que presentarnos, diríamos que somos gente normal y corriente, como tú, que ahora nos lees. Amamos lo que hacemos y procuramos transmitirlo en cada clase y también cuando atendemos a quien viene buscando ayuda desde el ámbito terapéutico.
No hay grandes discursos detrás de esto: hay una práctica diaria, mucha escucha y las ganas de que quien entra por la puerta se sienta bien atendido.
Nuestra historia
Finales 90
Me apunto hacer Yoga para solucionar problemas de espalda, estres, ansiedad. Enseguida empiezo a practicar en casa para aliviar mis problemas de salud
2000
La experiencia de la práctica me muestra que los problemas de espalda, son más problemas tensionales que físicos. Comienzan las primeras clases como profesor en el centro que acudía como alumno
2010
Profundo anhelo por expresar y trasmitir la forma en la que siento el Yoga y animado por mis alumnos, empiezo a impartir clases por mi cuenta en diferentes locales, hasta que en 2016 abrimos el primer centro de Yoga: el Hogar del Yoga
2020
Tras la pandemia nos cambiamos a un local mejor ventilado y más accesible. Aprovechamos para cambiar el nombre del centro: Por Amor al Yoga.
Finales 2026
Estoy muy satisfecho, pleno, lleno. Detrás hay muchas horas de practica, muchas y siempre buscando el momento para poder conectar con eso que somos. Cuando empecé, ni en mis mejores sueños imaginé poder llegar a descubrir lo que a día de hoy he podido experimentar. Espero y deseo poder llegar a trasmitirlo a mis alumnos. Gracias
Profesores de yoga y también terapeutas
Aquí está la diferencia que más se nota en nuestras clases: además de practicar y enseñar yoga, somos osteópata y kinesiólogo, lo que nos permite atender las lesiones y dolencias de quienes acuden a nosotros.
El estudio de la osteopatía nos ha dado un conocimiento mucho más profundo del cuerpo, de su biomecánica y de sus desequilibrios. Y eso no se queda en la sala de terapia: lo incorporamos a las clases de yoga. Nos permite corregir con criterio, adaptar cada postura a cada cuerpo y convertir las asanas en una herramienta realmente eficaz también para recuperarse de una dolencia.
Por eso nuestra práctica es tan segura, y por eso podemos acompañar tanto a quien nunca ha pisado una esterilla como a quien llega con una molestia arrastrada de años.
Cómo entendemos el yoga
Practicamos yoga para ser seres libres e independientes. No para competir, ni para tocarnos los pies el primer día, ni para parecernos a nadie. En una misma clase conviven con naturalidad quien empieza hoy y quien lleva años, quien tiene mucha flexibilidad y quien apenas movilidad, porque cada uno hace su práctica, sin mirar ni compararse con el de al lado.
Nuestro trabajo es dar a cada persona lo que su cuerpo necesita ese día. Ni más, ni menos.
¿Nos conocemos?
Ven a probar una clase por 20 € o escríbenos por WhatsApp al 629 403 774.
Y si pasas por el barrio, entra a saludar: estamos a pie de calle y te enseñamos la escuela encantados.